martes, 25 de noviembre de 2008

LOS SEMBRIOS

Una vez un señor me contó una experiencia que me pareció impresionante, cuando era niño vivía cerca de sembríos que los dueños eran sus padres, pues un día su mama le dijo que le llevara la cena a su abuelito entonces el niño fue muy tranquilo a llevar lo que le encargaron, cuando llego a la casa, el niño toco la puerta pero nadie le contestaba, pero él insistió aun así nada, pero como había otra puerta entro por ahí y la casa estaba oscura totalmente, el niño gritaba pero nada, pero a la otra puerta que lo lleva a los sembríos vio una luz, y él en el momento pensó ahí está mi abuelo, el fue hacia la luz con tranquilidad a causa de inocencia característico de su niñez, al ir hacia la puerta escucho ruidos que provenían de unos cuantos pasos de él, pues el niño pensó que era su abuelo así que decidió seguirlo, paso sembríos por sembríos, de cereza, manzanas, uvas, etc. Entonces al final de este camino, vio a un hombre sobre un caballo, pensó que era su abuelo, así que se acerco y decidió hablarles, pero antes que llegue se dio cuenta que era solo una sombra que no daba la cara y que dio un quejido aterrador, y el niño corrió con desesperación hacia su casa, pero por el camino vio la luz se fue, entonces el niño aterrado de no saber por dónde huir, se puso a rezar, y sintió una mano sobre su hombre, cuando abrió los ojos vio que era su abuelo que trataba de hacerlo reaccionar y le contó que esas sombras que tenían forma de hombres eran fantasmas que un día murieron sobre los sembríos.

APRECIACIÓN CRITICA
Me pareció una historia muy real, ya que muchas personas que trabajan en los campos suelen contar muchas historias similares, además creo que es por eso que en la actualidad se ven muchos cuerpos varados en los campos sin ningún rastro de asesinato o de suicidio. Creo que es una historia muy común entre las personas ya que ninguna sin excepción se ha podido salvar de estas misteriosas apariciones.
Kevin Sandoval Gómez